Cuando hablamos de diseño gráfico sostenible, nos referimos a una corriente del diseño, cuyo objetivo principal es causar los menores daños posibles al medioambiente, durante su producción y distribución.
Además de tener en cuenta el uso de materiales naturales y biodegradables, buscaremos que estos sean fáciles de reutilizar, consiguiendo alargar el ciclo vital de estos.
Esta corriente es clave, ya que, según los estudios, el 80% del impacto negativo en el medio ambiente es causado durante las primeras fases del diseño de determinados productos.
Hoy en día, a causa del calentamiento global, la degradación del medio ambiente y el peligro de la desaparición de los recursos básicos es importante estar muy concienciados para poner en práctica acciones que nos ayuden a diseñar de una manera más respetuosa con el medio.
Vamos a ver algunos puntos a tener en cuenta para conseguir que nuestros diseños sean más sostenibles:
Utiliza tintas naturales y reduce su consumo
Lo mejor es hacer uso de tintas vegetales, en vez de sintéticas, ya que, están basadas en materias primas renovables de origen orgánico, en cuya composición se eliminan los aceites minerales procedentes del petróleo.
Además, a la hora de la fabricación de estas, se eliminan los componentes peligrosos o perjudiciales para el medioambiente y la salud, como los metales pesados, procedentes de los catalizadores que ayudan a su proceso de secado, o aquellos que se encuentran en los pigmentos.
También, es conveniente que, a la hora de comenzar un boceto de una próxima creatividad, pensemos en darle un diseño menos saturado, con menos aparición de elementos y escasos colores, reduciendo así, el consumo de tintas.
Escoge papeles y cartones que sean respetuosos
La sobreexplotación de los recursos forestales ha provocado serios problemas ambientales. Por ello, deberemos tener en cuenta que se haya seguido una gestión forestal respetuosa, disponiendo de la certificación FSC.
- Papel ecológico:
Aquel en el que se ha tenido en cuenta el impacto medio ambiental que puede causar su proceso de fabricación, en base a su ciclo de vida.
Realiza un análisis del consumo de los recursos naturales y energéticos, además de los componentes contaminantes.
- Papel reciclado:
En su fabricación se emplean materias primas recuperadas de papel o cartón previamente ya usados, es decir, son desperdicios de fabricaciones anteriores.
- Papel con ausencia de cloro o cloro elemental:
Existe la posibilidad de eliminar el cloro por completo en su proceso de fabricación, sustituyéndolo por oxígeno u ozono.
Otra opción es utilizar dióxido de cloro para el blanqueamiento del papel, en vez de cloro elemental, el cual, es muy contaminante al entrar en contacto con el agua.
Diseña packagings sencillos y biodegradables
Siempre se tiende a crear packagings muy llamativos, con formas creativas, aberturas originales, con materiales extra y llenos de color.
Pero se pueden conseguir embalajes igual de bonitos y atractivos, sin la necesidad de utilizar muchos materiales y que estén excesivamente recargados.
Además de hacer uso de tintas vegetales y de manera reducida.
Para ello, podemos utilizar materiales biodegradables, fabricados a partir de materias primas de origen orgánico, los cuales, al pasar un tiempo, son capaces de degradarse una vez entran en contacto con el medio ambiente.
Lo primero que nos puede venir a la cabeza para la producción de un packaging es el cartón, pero también podemos hacer uso de materiales que imitan al plástico, como, por ejemplo, entre muchos, los bioplásticos, procedentes de plantas como el maíz o el girasol, o el baggase, procedente de la caña de azúcar.
Reduce la producción masiva
Hoy en día, en la sociedad tan globalizada y tecnológica en la que vivimos podemos comunicarnos a través de la vía digital.
Debemos intentar hacer uso de materiales e impresiones, cuando sea estrictamente necesario, como en el caso de querer fabricar un producto físico como un póster o una libreta y hacer uso de un packaging para protegerlos en su transporte hasta su venta.
No será necesario realizar todas las campañas publicitarias o transmitir toda la información a la población mediante carteles o pancartas impresas. Podemos recurrir a la tecnología y las redes sociales.
Trabaja con proveedores responsables
Será conveniente que te asegures de que la empresa que se encarga de producir tu trabajo respeta tu visión y siga unos procedimientos ecológicos durante su fabricación, desde los recursos humanos que utilizan, hasta el gasto energético y las emisiones de gases que puedan generar.
Reduce el impacto medioambiental en tu lugar de trabajo
A primera vista, no parece que un diseñador pueda causar daños medioambientales desde su puesto de trabajo, pero lo cierto es, que hace un gran uso energético.
Para ayudar con el medio ambiente, lo mejor sería trabajar en horarios con luz solar, que nos permitan hacer un menor gasto de energía. Además, utilizar herramientas de carga inalámbrica, que no necesitan estar conectadas directamente a la electricidad todo el tiempo y una vez tengan su carga, desconectarlas.
También, si hacemos uso de impresoras, sería conveniente que sean de bajo consumo, por ejemplo, las impresoras láser, son algo más caras, pero imprimen más rápido y no hacen uso de tintas, si no de polvos que se adhieren.
Ten en cuenta el ciclo vital de tus creaciones
Conforme vayamos a crear un diseño, es importante tener en cuenta todo el proceso por el cual va a pasar. Pero, además, hay que tener en cuenta lo que sucede con él, una vez termina su vida útil, si se puede reutilizar, reciclar o incluso biodegradar.
Así que, llegado hasta aquí, si quieres ayudar al medio ambiente a través de un diseño sostenible, deberás investigar muy bien todo el procesamiento que se lleva a cabo para fabricarlos y producirlos, además de hacer una buena selección de los materiales y tintas, que sean lo más respetuosas posibles.

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